Acostumbrado

He nacido con la tara
de temblar como las hienas
y tiemblo sin tiempo apenas
de mirarme cara a cara.
Me tiemblo como si odiara
la tristeza de mi sombra
y tiemblo si algo me nombra
con la voz de Dios y el hombre.
Ni el apellido ni el nombre
nada en mi temblor me asombra.

Publicado por Tin

La poesía no es una opción es un vicio.

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