Al poeta de los sentidos

Jamás olvidaré tu rechinar de sueños
ni tu tacto de dios y de hombre acontecido,
ni la terca inquietud en el verso imposible
para intentar ser pueblo y nación y hasta patria.

Jamás olvidarás la parte de lo mío
en la virtud de un mar de espuma vagabunda,
ni el retorno de un verbo turbado en la caricia
de una pisada inútil y a la vez pequeñísima.

Ni tú ni yo seremos la última palabra
en las tardes vencidas por la lluvia de otoño,
ni el tiritar de luces sobre un pasado ambiguo
en las hojas marchitas de la ilusión lejana.

Pero nos moriremos con las manos abiertas
a cualquier coincidencia de paz en lo nacido
y habrá para los dos un matiz inexacto,
y una lágrima impura entre los dos tendremos.

Publicado por Tin

La poesía no es una opción es un vicio.

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