Qué es lo que no daría

Por un abrazo un mundo, por un gesto

tuyo todo lo diera , amada mía.

Y por soñarme cerca de tus besos,

qué es lo que no daría.

 

Por estar a tu lado y en tu pecho

la delicada piel de mis caricias.

Y por volver a mí, porque te quiero,

qué es lo que no daría.

 

Porque por ti no hay precio que no pague.

Por ti me doy entero y tantas veces

como Dios me reclame.

 

Y es que por ti, amor y por tenerte

todo lo doy, para que nada falte :

Mi vida entera doy, y hasta mi muerte.

Reminiscencia

 

Ábreme, por favor, ábreme vida,

que quiero estremecerme en tu dulzura.

Ábreme de una vez desde la duda

que existe en mi interior, que me vacía.

 

Haz que vuelva a ser yo, que todo cura;

hazlo por mí. Hazlo, que tengo prisa.

Haz que desaparezca al fin la herida

que inunda la razón de mi locura.

 

Permíteme vivir sobre tu pecho

y vuelve a ser la luz que necesito,

la fuerza que me invada y me consuele.

 

Hazme del mismo modo que te han hecho,

que todo en mí y en mi mirada duele

y en el dolor de mi amargura habito.

 

Infinitud

Desde la fundación de todo existo

y vago por el nimbo de mis cielos.

Soy eso que no busco cuando espero

y lo que puedo ser cuando me inspiro.

 

Mi nombre es la razón de lo que siento

y es el amor que doy el que no pido,

haciendo del final cada principio

por el dolor que sufro porque quiero.

 

Renuevo cada letra que me nace

como si fuera el último suspiro

que sabe a mí y a ti, que sabe a nuestro.

 

Y en cada estrella vuelo como el ave

que vuela por las sombras de los muertos,

convertido en la libertad que ansío.

 

El amor nunca falla

 

Cuando el odio domina el amor calla

porque sufre quien odia por sí mismo,

pues del odio al amor hay un abismo

y del amor al odio una muralla.

 

Más el amor que por amor estalla

mucho mejor es que el romanticismo.

Es amor puro, amor sin egoísmo,

es el amor real que nunca falla.

 

Hay que aprender a amar de esa manera,

a amar así, desde lo más profundo,

como Dios nos amó, como nos ama.

 

A amar de toda alma y a cualquiera

con el amor que nace de este mundo,

con el amor que desde el cielo clama.

 

De mi propio aroma

He vaciado el aire de las rosas

sobre el incierto espíritu del agua.

He  recogido espinas que son lágrimas

y  llanto en la amargura de las horas.

 

He vivido en la arena y en las rocas

de los atardeceres  de mi alma.

He derrotado al tiempo con la espada

del  Dios que me conoce y que me llora.

 

He convertido al hambre y la miseria

en esa voz que grita desde lejos

y que siempre se ofrece por los otros.

 

He sido lo que siento aunque parezca

que nada es como es. Y seré tiempo

perfumando a la muerte de tus ojos.

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