De pequeñas inquietudes y otras cosas.

Me mudo cada vez más, desde el primer suspiro al último y desde todas las esquinas que me quedan.   Parto de mí y de todo en silencio, con la voz hecha pedazos y un muro de desarraigos en los ojos del olvido.   Dejo de existir por completo y callo como lo hago siempre,Sigue leyendo «De pequeñas inquietudes y otras cosas.»